Contar diferentes periodos de la vida de una persona no suele salir bien, se cae en la desidia pasando de puntilla por todo sin enterarte de nada, lo contrario es lo que pasa en 'Blow'. Aquí no hay concesiones, no hay un "a partir de la media hora empieza lo bueno", toda la película tiene valor, no hay relleno y para mi este es el mayor logro que consigue Ted Demme.
“Puedo forzar
una sonrisa sabiendo que mi ambición superó por mucho a mi talento”
George Jung.
