lunes, 1 de diciembre de 2014

Especial: 'El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos'

Atopeconlacope

Estamos a pocos minutos del estreno mundial de 'El Hobbit: La Batalla de los Cinco Ejércitos' en Leicester Square, Londres. Llega el final de una de las trilogías más polémicas de los últimos tiempos, estúpidamente comparada con su hermana mayor desde que se tuvo constancia, ha tenido sus más y sus menos con la crítica especializada y el público en general.


Antes de entrar en materia quiero disculparme por lo abandonado que tenemos el blog, antes de esta entrada quería publicar una crítica de la brillante 'Interstellar', pero estamos otra vez de gira con la banda y no tenemos tiempo "pa ná". Lo último seguramente os importe tanto como a mí la carrera de Kristen Stewart, así que no me enredo más, ¡al turrón!


Aunque en mis anteriores entradas sobre 'El Hobbit' haya un claro y justificado fanatismo por mis gustos personales, aquí voy a intentar ser más crítico y después de ver la dos primeras en versión extendida hay mucho de lo que hablar. Intentaré ser breve. A grandes rasgos y sin duda alguna, lo bueno abunda más, llevamos seis horas de saga y no ha habido sitio para el aburrimiento. Me la suda el rollo ese de que si es un libro muy corto para hacer una trilogía, que si 'El Señor de los Anillos' era perfecto e insuperable, o lo mejor: para unos es muy épica para lo infantil que es el libro y para otros es muy infantil para lo épico que fue 'El Señor de los Anillos'. Como veis, aquí cada uno barre para su casa y hay debate.


Para mí no lo hay, o por lo menos en esos tres puntos. Me parece perfecto que sea una trilogía, compararla con lo que se hizo hace diez años es muy absurdo y más si partimos de los libros en sí, y como último, el humor se mezcla perfectamente con la acción y los momentos más épicos. Lo que sí hace que se me inyectan los ojos en salmorejo es el aberrante triángulo amoroso que se han inventado los guionistas, madre mía, un enano y una elfa. ¡Si Tolkien levantara la cabeza... se daría con la tapa, pero también se llevaría un disgusto el pobre hombre! Vamos a ver, Pedro Jackson, es un sinsentido. Por más que veo la película, siempre me desconcentra y el momento de la curación en la segunda parte queda muy forzado y ridículo.


Como segundo punto, el mayor error de esta trilogía ha sido digitalizar hasta el blanco de los ojos de los protagonistas, pero sobre todo cambiar en los orcos el maquillaje por el puñetero CGI. Aún hoy con la edad que tengo ya, veo 'El Señor de los Anillos' y todavía me acojono con los orcos y uruk-hai, entre Lurtz que se cargó a Boromir el muy canalla y Azog, salgo corriendo con el primero sin dudarlo. El nuevo filtro nos presenta una Tierra Media más fantástica, alejándose del toque real tan acertado anterior. Por último y en menor medida, creo que a nuestro amigo Peter se le ha ido un poco la pinza con los elfos, cada vez los personifica más amanerados y hace diez años no eran así ni de coña. En este párrafo he caído en la comparación, pero es para que nos entendamos.


Pero esos errores se ven recompensados indudablemente. Para empezar, volver a la Tierra Media después de una década. ¡Flipa tulipa! Muchas críticas, pero me gustaría ver las caritas de todas esas criaturitas enemigas de Jackson si estas películas hubieran caído en manos de otro director. 'Un Viaje Inesperado' es una grandísima obra, repleta de buenos momentos y muy fiel al libro. El comienzo es una delicia, para nada pesado y a lo largo de la película nos deja escenas memorables como la reunión del Concilio Blanco o el encuentro entre Bilbo y Gollum. ¡Qué bárbaro, Álvaro!


'La Desolación de Smaug' se aleja bastante de lo que escribió Tolkien, algunos cambios son aciertos cinematográficos y otros como hemos hablado, no. La segunda parte tiene un ritmo mayor, desde el primer momento los personajes son acosados y la acción está por todos lados, como el mojo picón en un buen serranito. Aquí, Peter Jackson nos demuestra una vez más que es el mejor a la hora de grabar tanto pequeñas luchas como grandes batallas, está en su salsa el tío. Derrocha clase y elegancia, sentido del ritmo y puedes disfrutar de todos los detalles sin marearte.

Y para rematar la faena, nos descubre a Smaug... ¡Qué maravilla, chiquilla! Es cierto que se podrían haber ahorrado ciertas escenas de relleno, sobre todo cuando intentan quemar con el oro líquido al dragón, sé que lo hicieron como un guiño a su apodo Smaug "el Dorado", pero no queda bien y los efectos especiales chirrían un poco. Por lo demás, ese dragón es impresionante, el mejor de la historia del cine. Como dijo un crítico americano: "Oh, ese dragón. Me gustaría soportar otra caminata a través de la Tierra Media sólo para pasar más tiempo con Smaug".



Después de quince años llega el final, por lo menos de nuestra generación. Hay actores muy mayores y aunque Tolkien sea un filón, supongo que el equipo encargado de llevar los libros a la pantalla querrá involucrarse en otro proyectos. Ya sea una cuestión de marketing o no, últimamente ha habido un cambio de rumbo en la promoción y más que el final de esta trilogía, se está haciendo mucho hincapié en que es el final definitivo. La canción "The Last Goodbye" y el impresionante tráiler que os dejo, lo dejan muy claro:


Lo tienen todo para cerrar a lo grande, es el momento de dar con el manubrio en la cara a todos los que han criticado la vuelta a la Tierra Media. Ya esta última película se sale de lo típico, no hay más caminatas que valgan, todos están donde tienen que estar y Jackson lo ha explicado en muchas entrevistas... para él, la tercera película será un thiller psicológico. Veremos a ver que nos depara, pero ya de por sí entre la batalla y el contenido dramático que se avecina, pinta de lujo que te crujo. Y a todos esos pinfloys que no saben ver nada bueno a estas películas o que siguen con las malditas comparaciones, les dedico lo siguiente con toda la guasa en masa que caracteriza a este blog:


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